ERP y tienda online desconectados
El catálogo se mantiene dos veces, el stock de la web no es el real y cada pedido online se teclea a mano en el ERP.
Tu ERP, tu CRM, tu tienda online y tus aplicaciones ya tienen los datos; el problema es que no se hablan entre ellos y tu equipo hace de mensajero. Los conectamos para que la información fluya sola, incluidos los ERPs «de toda la vida» sin API moderna, y automatizamos los procesos que hoy se hacen a mano.
Cuándo llamarnos
El catálogo se mantiene dos veces, el stock de la web no es el real y cada pedido online se teclea a mano en el ERP.
Cada semana alguien exporta un Excel de un sistema, lo retoca y lo importa en otro. Funciona… hasta el día que no, y nadie sabe qué versión era la buena.
Comercial trabaja en el CRM, administración en el ERP, y los clientes y pedidos de uno no existen en el otro.
Cada lunes, horas copiando datos de tres pantallas para componer el mismo informe. La información ya existe y ese trabajo no aporta nada.
Renombrar ficheros, procesar documentos, enviar los mismos avisos, repetir el mismo proceso administrativo. Todo es automatizable y todo sigue siendo manual.
Si el problema de fondo es que la herramienta central no existe, su sitio es Software a medida
Y si lo que falta es un portal donde tus clientes operen solos, mira Aplicaciones y plataformas web
Qué hacemos
Hacemos integraciones a medida entre los sistemas que ya usas (ERP, CRM, ecommerce, WooCommerce, aplicaciones propias, herramientas SaaS, bases de datos) y automatizamos los procesos que los rodean. No hace falta cambiar de herramientas. Hacemos que las que ya tienes trabajen en equipo.
Conectamos tus aplicaciones entre sí, mediante sus APIs cuando existen y mediante otras vías probadas cuando no, como el acceso a datos, el intercambio de ficheros o un servicio intermedio que traduce entre ambas. Que tu ERP sea veterano no lo descarta.
Productos, tarifas, stock, clientes, pedidos, facturas o documentos. Definimos qué datos viajan, en qué sentido y quién manda cuando dos sistemas discrepan, y la sincronización deja de depender de una persona.
Informes que se generan y se envían solos, ficheros que se procesan al llegar, tareas programadas, avisos automáticos. Flujos completos sin intervención manual, con registro de cada ejecución para que puedas fiarte.
Donde la IA aporta algo medible, la incorporamos al flujo. Por ejemplo, para clasificar documentos y correos, extraer datos de facturas y albaranes, generar documentación o montar asistentes internos que consultan tus propios datos. Son casos de uso concretos dentro de un proceso, no «IA» como producto.
Cuando tus sistemas necesitan exponer datos a terceros, o al revés, diseñamos y desarrollamos la API con contrato claro, permisos, límites y documentación.
Proceso
Inventariamos qué aplicaciones intervienen y qué expone cada una (API, base de datos, ficheros). La vía de conexión sale de ahí, nunca de una preferencia previa por una herramienta.
Definimos contigo qué viaja y hacia dónde. Si el stock va del ERP a la web, si los pedidos van de la web al ERP o si hacen falta los dos sentidos.
Decidimos qué sistema es la fuente de verdad de cada dato y qué pasa cuando algo no cuadra. Esta conversación evita la mayoría de los sustos posteriores.
Diseñamos la solución. Elegimos conexión directa o servicio intermedio, y tiempo real o sincronización periódica, según lo que necesite el proceso.
Empezamos por el flujo que más duele, lo ponemos en marcha y seguimos con el resto con la integración ya funcionando.
Toda integración lleva registro, validación y alertas. Cuando algo falle (y en sistemas conectados algún día algo falla), te enteras tú antes que tu cliente.
La API del fabricante suele ser la vía preferente, pero muchas son incompletas o se licencian aparte, y muchos ERPs veteranos no la tienen. Hay alternativas seguras, y otras que desaconsejamos aunque parezcan atajos, como escribir directamente en la base de datos de un ERP.
El tiempo real es más caro de construir y de mantener. Muchos procesos funcionan perfectamente con datos «de hace unos minutos»; otros no admiten ni un segundo de desfase. Se decide por proceso, no por moda.
Discreparán. Definir la fuente de verdad de cada dato es la decisión que separa una integración fiable de una fuente de problemas. Casi siempre manda el ERP en precios, stock y clientes, y la web en lo que nace en ella.
Dos sistemas se conectan directo; cuando son tres o más, un intermediario que centralice reglas y registro suele ahorrar mucho mantenimiento futuro.
APIs REST y webhooks, bases de datos SQL, colas y tareas programadas, servicios intermedios en cloud y modelos de IA donde aportan. Elegimos lo que hace la integración mantenible durante años, por nosotros o por quien tú decidas, sin atarte a plataformas propietarias.
Preguntas frecuentes
En la mayoría de casos, sí, aunque se confirma mirando tu versión, tus licencias y lo que permite tu proveedor. La API es una de las cuatro vías. Las otras tres (acceso a datos para lectura, intercambio de ficheros o un servicio intermedio) resuelven la mayoría de casos con ERPs veteranos.
Depende del número de sistemas y flujos, pero se trabaja por fases. El primer flujo útil (por ejemplo, el stock publicándose solo) llega pronto. En la primera conversación te damos un plazo orientativo, y la propuesta fija fechas por fase. Sin proyectos eternos.
Que te enteras. Toda integración que montamos lleva validación de datos, registro de cada ejecución y alertas. El plan para cuando algo falle se diseña al principio.
Sí, es lo habitual. El proveedor conoce su sistema y nosotros construimos la integración. Coordinamos con él los accesos, límites y la vía de conexión adecuada.
Depende de los sistemas, los flujos y lo actualizados que necesites los datos, porque el tiempo real cuesta más que la sincronización periódica. Si nos cuentas lo suficiente, en la primera conversación te damos una aproximación muy orientativa. La cifra en firme llega tras revisar tus sistemas, con una propuesta de alcance y precio cerrados por fase. Si una herramienta estándar de integración te resuelve el problema, te lo diremos.
Bien planteada, sí. La usamos en pasos concretos (clasificar, extraer, redactar borradores), con validación y con revisión humana donde el error cuesta dinero. Lo que no hacemos es prometer «IA» como solución mágica de todo el proceso.
Tuya, como todo lo que desarrollamos. Código y configuración son de tu empresa, sin licencias por usuario ni cuotas obligatorias, y queda documentada (flujos, reglas, dependencias y cómo se despliega) para que pueda mantenerla quien tú decidas. Si es crítica para tu operación, la propuesta fija quién recibe las alertas, en cuánto tiempo se responde y qué le toca a tu equipo, al proveedor del ERP y a nosotros.
Prueba y contexto
El precio de una integración lo fija lo que el sistema del otro lado deja hacer, más que quien la construye. Los cinco factores que lo mueven, por qué la frescura de los datos es el más caro y el coste continuo que suele quedarse fuera del presupuesto.
La mayoría de las integraciones que salen mal se torcieron en el planteamiento, no en el código. Estas son las preguntas que debes responder antes de pedir presupuesto y las pistas para reconocer una propuesta de integración seria.
Guía práctica para conectar ERP y tienda online. Qué datos sincronizar y en qué sentido, quién manda cuando discrepan, qué frescura necesita cada dato y los errores que hunden estas integraciones.
Siguiente paso
Cuéntanos qué aplicaciones usáis y qué se está haciendo a mano. No hace falta documentación técnica, porque empezamos por el problema. Te respondemos en menos de un día laborable.