Tecnología sin nadie al timón
Varios proveedores, varias herramientas y ninguna visión técnica de conjunto que decida hacia dónde ir. Cada decisión se toma a ciegas o la toma quien vende.
Nos convertimos en el equipo tecnológico externo de tu empresa. Tomamos decisiones técnicas contigo, desarrollamos, coordinamos proveedores y hacemos evolucionar tus sistemas sin que tengas que montar un departamento propio. Sin cuota fija ni permanencia. Cada encargo se presupuesta antes de empezar.
Cuándo llamarnos
Varios proveedores, varias herramientas y ninguna visión técnica de conjunto que decida hacia dónde ir. Cada decisión se toma a ciegas o la toma quien vende.
¿Este presupuesto es razonable? ¿Esta herramienta encaja? ¿Este proveedor lo está haciendo bien? Sin alguien técnico de tu lado, cada respuesta es un acto de fe.
Un informático interno saturado, o aquel colaborador que hizo el sistema y del que ahora depende todo. Si falta, el negocio se resiente.
Web, integraciones, mejoras al sistema, nuevas herramientas… hay más frentes tecnológicos que capacidad para atenderlos con criterio.
El software funciona, aunque cada mejora lleva meses de espera, o directamente no llega. Falta capacidad estable de evolución.
Si lo que necesitas es un análisis puntual y no acompañamiento continuo, empieza por nuestro Discovery
Y si es un proyecto concreto y delimitado, mira Software a medida
Qué hacemos
No vendemos horas sueltas ni programadores en alquiler. Asumimos con tu empresa una responsabilidad continua sobre su tecnología, con la cercanía de una estructura pequeña y especialistas cuando el proyecto pide más manos.
Criterio técnico de tu lado para valorar propuestas y proveedores, definir arquitectura y priorizar inversiones. Para muchas pymes, la función de un CTO externo sin el coste de un CTO en plantilla.
Capacidad estable para construir mejoras a tus sistemas, nuevas herramientas o integraciones, con la continuidad que un proyecto puntual no da.
Hablamos el idioma de tu agencia, tu proveedor de ERP y tu hosting, y hacemos que remen en la misma dirección. Tú tienes un interlocutor; nosotros, la visión de conjunto.
Que las piezas encajen y aguanten (sistemas, datos, seguridad, copias, rendimiento). Lo aburrido que evita los sustos caros.
Cuando algo se rompe o se atasca, hay alguien que conoce tus sistemas a fondo, no un ticket en una cola anónima.
Proceso
Conocemos tus sistemas, tus proveedores y tus frentes abiertos. De aquí salen la foto completa y las prioridades.
Acordamos una hoja de ruta realista. Qué se ataca ya, qué puede esperar y qué no merece la pena. Se revisa periódicamente, porque el negocio cambia.
Lo que necesites nos lo derivas. Cada encargo se presupuesta antes de empezar y se factura cuando se hace, sin cuota fija ni bolsas de horas que se gastan y se olvidan.
Hablas con quien analiza y desarrolla. Sin gestores de cuenta que traducen mal ni capas intermedias.
Revisamos juntos lo hecho y lo pendiente, con visibilidad de en qué se invierte el tiempo. La relación se sostiene por resultados, no por permanencia.
No necesitas convertirte en técnico ni coordinar a cinco proveedores. Esa parte la llevamos nosotros.
Si tu volumen justifica un equipo interno, te lo diremos, y podemos ayudarte a construirlo. El partner encaja cuando necesitas capacidad y criterio continuos que no llenan (todavía) un puesto a jornada completa. La comparación completa, con el coste de cada opción y el modelo híbrido que suele ganar, está en partner tecnológico vs contratar un programador interno.
Una cuota fija te hace pagar también los meses tranquilos, y una bolsa de horas convierte cada petición en una duda («¿gasto horas en esto?»). Preferimos que lo continuo sea la relación y que cada encargo llegue con su presupuesto. Pagas lo que se hace y sabes cuánto antes de empezar.
No hace falta que lo hagamos todo nosotros. A veces el mejor papel del partner es coordinar a los especialistas que ya tienes y cubrir los huecos.
Preguntas frecuentes
Un partner tecnológico, o socio tecnológico, es un equipo técnico externo con responsabilidad continua sobre la tecnología de tu empresa (decisiones, desarrollo, coordinación y evolución). La diferencia con un proveedor de proyectos es la continuidad; la diferencia con una subcontrata de programadores, el criterio y la responsabilidad.
El outsourcing alquila manos para ejecutar lo que otro decide. Un partner piensa contigo qué conviene hacer, lo defiende con argumentos y luego lo construye. No somos la opción si buscas «cuerpos a bajo coste»; sí lo somos si buscas capacidad técnica de confianza.
Es una relación estable sin cuota fija. Estamos disponibles para lo que vaya surgiendo, ya sea una decisión, revisar el presupuesto de otro proveedor, una mejora o una incidencia. Cada encargo se presupuesta antes de empezar y se factura al hacerlo. Lo continuo es la relación y el conocimiento de tus sistemas, no un importe mensual.
No hay una cuota mensual. Pagas lo que se hace, y cada encargo, de una revisión de presupuesto a un desarrollo, llega con su presupuesto antes de empezar, para que decidas con el importe delante. Si algo no merece la pena, te lo decimos antes de presupuestarlo.
El conocimiento no vive en una sola cabeza. Sistemas, accesos, proveedores, decisiones y trabajo en curso quedan documentados y a tu alcance. Cuando el trabajo pide más capacidad o una especialidad concreta, se suman profesionales de nuestra red y MUROSOFT sigue siendo el responsable. Y si un día decides cambiar de proveedor o internalizar la función, todo eso sigue siendo tuyo.
No. No hay cuota ni compromiso mínimo. Si un día dejas de necesitarnos, basta con dejar de pedirnos trabajo. Además el conocimiento queda documentado y los sistemas son tuyos, así que cambiar de proveedor o internalizar siempre es posible, sin rehenes.
Normalmente los complementamos, con refuerzo senior para tu técnico interno y con coordinación y criterio frente a proveedores. Solo sustituimos cuando algo no funciona y tú lo decides.
Sí, es un caso frecuente. Empezamos por entender qué estamos asumiendo (estado del código, dependencias, riesgos) y a partir de ahí lo mantenemos y lo hacemos evolucionar. Si el sistema es grande o llega sin documentación, esa revisión previa se hace como Discovery, con alcance y entregable cerrados.
La parte de dirección técnica cumple esa función. Aporta criterio senior en decisiones, arquitectura y proveedores, con la implicación que una pyme necesita. La diferencia es que además podemos construir, no solo aconsejar.
Prueba y contexto
La duda clásica cuando una pyme necesita capacidad técnica estable es si contratar a alguien o externalizar con cabeza. El coste de cada opción, qué resuelve cada una y el modelo híbrido que suele ganar.
Cada vez más pymes toman decisiones tecnológicas serias sin nadie técnico al lado. La figura del CTO externo cubre ese hueco, aunque bajo la etiqueta cabe de todo. Qué hace, cuándo lo necesitas y qué exigirle.
Detrás de la etiqueta hay cosas muy distintas, desde alquiler de programadores hasta dirección técnica real. Qué cubre un partner tecnológico serio, cuándo lo necesita una pyme y cuándo no te hace falta.
Siguiente paso
Cuéntanos cómo gestionáis hoy la tecnología y qué se os atasca. Te diremos con franqueza si un partner encaja, y si no, también. Te respondemos en menos de un día laborable.