Saltar al contenido
Webs y ecommerce

¿Por qué tu web va lenta? Las causas (y cuáles tienen arreglo sin rehacerla)

Una web lenta cuesta ventas, posiciones en Google y paciencia. Las causas por orden de frecuencia (hosting, plugins acumulados, imágenes, plantilla), cómo diagnosticarlas en diez minutos y cuándo compensa arreglar frente a rehacer.

Oscar Blanco

Respuesta corta

Casi todas las webs lentas lo son por una combinación de cuatro causas: plugins y scripts acumulados, imágenes sin optimizar, una plantilla sobrecargada y un hosting que se quedó pequeño. Dos de ellas se arreglan sin rehacer nada. Cuando la causa es la plantilla, en cambio, los parches solo compran tiempo. El primer paso no es contratar nada, sino medir, y medir es gratis.

Por qué importa (más de lo que parece)

La lentitud es una fuga, no una molestia estética. Cada segundo de carga extra cuesta visitantes que se van antes de ver nada. Cuesta posiciones, porque Google mide la experiencia de página y compara la tuya con la de tu competencia. Y cuesta credibilidad, porque una web que se arrastra transmite lo contrario de lo que tu empresa quiere transmitir.

Mide antes de opinar (diez minutos, gratis)

Antes de aceptar diagnósticos, el nuestro incluido, pasa por PageSpeed Insights (la herramienta gratuita de Google) dos o tres páginas de tu web, por ejemplo la portada, una de servicio o producto y la de contacto. Fíjate en la puntuación de móvil, que es la que importa porque es donde Google te mide y donde suele doler, y en el listado de oportunidades, que ya te dice mucho. Con eso en la mano, cualquier conversación con un proveedor cambia de nivel.

Las causas reales, por orden de frecuencia

1. La acumulación de plugins, scripts y «cosas que se añadieron»

Es la causa número uno en webs WordPress con años de vida. Decenas de plugins, varios abandonados y algunos duplicando funciones, scripts de herramientas que ya nadie usa y capas de page builder sobre la plantilla. Cada pieza carga su propio código en cada visita. Tiene arreglo sin rehacer, en buena parte: auditar, retirar lo muerto y consolidar. Es trabajo de mantenimiento serio, no de rediseño.

2. Imágenes y vídeos sin optimizar

La foto de 4 MB subida directa desde el móvil, repetida en cada tarjeta de producto. Es la causa más tonta y una de las más comunes. También tiene arreglo sin rehacer, con optimización, formatos modernos y un proceso para que las subidas nuevas no reintroduzcan el problema.

3. El hosting que se quedó pequeño (o nunca fue grande)

Un alojamiento de unos pocos euros compartido con cientos de webs responde cuando puede. A veces cambiar de hosting transforma una web; otras veces solo disimula las causas 1 y 4. Se arregla sin rehacer, aunque conviene diagnosticar primero. Pagar más hosting para servir más rápido una web obesa es tratar el síntoma.

4. La plantilla (y aquí cambia la conversación)

Las plantillas comerciales están hechas para venderse a todo el mundo. Cargan opciones, efectos y librerías para funcionalidades que tu web no usa, pero que tus visitantes descargan igual. Cuando el problema es estructural, los parches (cachés, minificadores, plugins de optimización sobre plugins) compran meses, no soluciones. Arreglo sin rehacer, solo parcial y temporal. Si tu web además se ha quedado pequeña en funcionalidad, la cuenta de un rediseño bien hecho suele salir mejor que la de parchear indefinidamente.

Arreglar o rehacer: la decisión honesta

  • Arregla si la base es razonable y el problema está en la acumulación, las imágenes o el hosting. Basta una puesta a punto y un plan de mantenimiento que evite la recaída.
  • Rehaz si la plantilla es el problema, si cada cambio es una pelea o si la web ya no representa a tu empresa. Y entonces hazlo bien, con un desarrollo personalizado que tenga el rendimiento como requisito desde el primer día y no como plugin del final. Si rehaces, que la migración no te cueste el SEO que ya tienes.
  • Sospecha del proveedor que recomienda rehacer sin haber medido nada, y del que promete arreglarlo todo con «un plugin de caché». La respuesta suele estar en el diagnóstico.

Como referencia de lo que es posible cuando el rendimiento se toma en serio desde el diseño, esta web que estás leyendo carga en fracciones de segundo sin un solo truco, simplemente porque no lleva peso muerto encima.

Sobre el autor

Oscar Blanco

Oscar Blanco

Fundador y responsable técnico de MUROSOFT

Ingeniero informático y desarrollador de software para empresas, con más de una década construyendo sistemas de gestión, integraciones y aplicaciones. En MUROSOFT analiza el proceso antes que la tecnología: qué se hace hoy, qué cuesta y qué merece la pena automatizar. Trabaja de forma directa con quien va a usar el sistema, sin capas intermedias entre el problema y quien lo resuelve.

LinkedIn

Seguir leyendo

Relacionado

Cuánto cuesta

¿Cuánto cuesta integrar el ERP con la web? Lo decide tu ERP, no tu web

El precio de una integración lo fija lo que el sistema del otro lado deja hacer, más que quien la construye. Los cinco factores que lo mueven, por qué la frescura de los datos es el más caro y el coste continuo que suele quedarse fuera del presupuesto.

Siguiente paso

¿Tu web va lenta y no sabes si arreglar o rehacer?

Pásala por PageSpeed, mándanos el resultado y te decimos con franqueza qué tiene arreglo y qué no.

Ver la política de cookies

El detalle de cada cookie, su duración y el proveedor está en la política de cookies.