Saltar al contenido
Software a medida

Qué es un Discovery técnico y cuándo merece la pena pagarlo

Un Discovery convierte «tenemos un problema» en un documento con arquitectura, fases y estimación, antes de escribir una línea de código. Qué contiene, cuándo compensa pagarlo, cuándo no hace falta y cómo distinguir uno serio de una reunión comercial con nombre inglés.

Oscar Blanco

Respuesta corta

Un Discovery es una fase corta y cerrada, anterior a construir, que convierte «tenemos un problema» en un documento con arquitectura, alcance, fases y estimación. Merece la pena cuando el problema está claro pero la solución no, cuando vas a pedir presupuestos y no vas a poder compararlos, o cuando la inversión es lo bastante grande como para que equivocarse de enfoque cueste más que analizarlo. No hace falta si ya sabes exactamente qué hay que construir.

Qué es exactamente

Un Discovery es análisis con entregable. Se acota el problema y se miran los sistemas que ya tienes. Se habla con quien ejecuta el proceso todos los días, y no solo con quien lo describe en una reunión. Y se sale con un documento que dice qué construir, en qué orden, sobre qué arquitectura y con qué coste aproximado.

Lo que lo separa de «una reunión previa» es que tiene fecha de fin, tiene un entregable definido antes de empezar y se paga. Lo último incomoda a algunos, pero es justo lo que lo hace útil. Un análisis gratuito lo hace quien quiere venderte el desarrollo, y por eso concluye siempre que hay que desarrollar.

Qué contiene el documento

  • El problema, escrito por alguien de fuera. Es más revelador de lo que parece. Cuando una empresa lee su propio proceso descrito por un tercero, la mitad de las reuniones sobran.
  • El mapa de sistemas actual. Qué hay, qué guarda cada cosa, dónde está la fuente de verdad de cada dato y por dónde se pierde información hoy.
  • La solución propuesta, con arquitectura. Qué se construye, qué se compra, qué se integra y qué se deja como está.
  • Fases con orden y criterio. Qué entra en la primera entrega y por qué, y qué puede esperar. Un proyecto por fases se puede parar; uno monolítico, no.
  • Estimación por fases, con el rango y los supuestos de los que depende.
  • Los riesgos que ya se ven, como dependencias de terceros, datos sucios, permisos o integraciones que igual no están documentadas.

El documento es del cliente. Con él puede pedir presupuestos a quien quiera, incluidos otros proveedores, y por primera vez comparar cosas comparables.

Cuándo merece la pena

  • Sabes qué duele, no qué construir. «El pedido se teclea tres veces» es un problema claro con cinco soluciones posibles y precios que se llevan un cero.
  • Vas a pedir varios presupuestos. Sin un alcance común, tres proveedores te devuelven tres proyectos distintos con tres precios incomparables. Y acabas eligiendo por precio, a ciegas.
  • Hay sistemas de por medio. En cuanto aparecen un ERP, una tienda o un CRM, el coste real está en las integraciones, y eso no se estima en una llamada.
  • La inversión es seria. Cuando el proyecto se mide en decenas de miles de euros, dedicar una parte pequeña a decidir bien es gestión de riesgo.
  • Ya te pasó una vez. Si tienes un software a medias que costó dinero y no se usa, lo más probable es que fallara el análisis y no la programación.

Cuándo no lo necesitas

  • Tienes el alcance claro y escrito, y lo que buscas es quién lo construye.
  • El proyecto es pequeño y acotado, del tipo que se cierra en una conversación.
  • Es una evolución de algo que ya existe y que quien lo va a tocar conoce por dentro.

Si te ofrecen un Discovery para cualquiera de estos tres casos, te están vendiendo una fase que no necesitas.

Qué pasa cuando te lo saltas

El patrón se repite. Se empieza a construir con un alcance de dos párrafos y a mitad aparece la integración que nadie miró. El presupuesto se revisa, la fecha se mueve y la discusión pasa de «cómo lo resolvemos» a «esto estaba incluido o no». El fallo rara vez es técnico: se decidió deprisa lo que había que decidir despacio.

Hay una versión peor. El proyecto se entrega, funciona y nadie lo usa, porque resolvía el problema que se contó en la reunión y no el que tiene la persona que introduce los pedidos.

Cómo saber si un Discovery es serio

  1. El entregable está definido antes de empezar. Si no te dicen qué documento vas a recibir, lo que te venden es una bolsa de horas.
  2. Tiene fecha de fin. Un análisis que se alarga es un análisis que no sabe qué busca.
  3. Habla con quien ejecuta el proceso, y no solo con quien lo dirige. Los dos relatos nunca coinciden, y para construir importa el de quien lo ejecuta.
  4. Contempla no construir nada. Un Discovery que solo puede terminar en «hay que desarrollar» es una propuesta comercial con pasos intermedios.
  5. El documento es tuyo, sin condiciones. Si solo sirve para contratar a quien lo hizo, has pagado por estar más atado.

Nuestra versión

En MUROSOFT casi todo empieza por un Discovery (consultoría y Discovery). Tiene alcance y entregable cerrados desde el primer día y una duración deliberadamente corta, de semanas y no de meses. El documento es del cliente lo desarrolle con nosotros o no. Eso nos obliga a que el análisis se sostenga solo.

Si lo que tienes delante no es «qué construyo» sino «si esto merece inversión ahora», empieza por el coste de no hacer nada. Y si ya vas a pedir presupuestos, qué pedirle a un proveedor antes de firmar.

Sobre el autor

Oscar Blanco

Oscar Blanco

Fundador y responsable técnico de MUROSOFT

Ingeniero informático y desarrollador de software para empresas, con más de una década construyendo sistemas de gestión, integraciones y aplicaciones. En MUROSOFT analiza el proceso antes que la tecnología: qué se hace hoy, qué cuesta y qué merece la pena automatizar. Trabaja de forma directa con quien va a usar el sistema, sin capas intermedias entre el problema y quien lo resuelve.

LinkedIn

Seguir leyendo

Relacionado

Software a medida

Qué pedirle a un proveedor antes de firmar un desarrollo de software

Antes de firmar hay seis cosas que tienen que estar por escrito y cinco preguntas que separan a un proveedor serio del resto. Qué exigir sobre alcance, propiedad del código, criterios de aceptación y qué pasa el día después de la entrega.

Cuánto cuesta

¿Cuánto cuesta integrar el ERP con la web? Lo decide tu ERP, no tu web

El precio de una integración lo fija lo que el sistema del otro lado deja hacer, más que quien la construye. Los cinco factores que lo mueven, por qué la frescura de los datos es el más caro y el coste continuo que suele quedarse fuera del presupuesto.

Siguiente paso

¿Tienes un problema claro y una solución borrosa?

Cuéntanos el proceso y te decimos si esto se cierra en una conversación o necesita un análisis previo.

Ver la política de cookies

El detalle de cada cookie, su duración y el proveedor está en la política de cookies.